jueves 17 de julio de 2008

cotidiano y esponjoso: acidez, lecturas, limpieza de trastero.

Llevo varias noches que no pego ojo. Si no son las piernas, es la tripa y si no, ay, acidez, y si no, no puedo respirar, y si no, es que hace mucho calor... traigo mártir a elChico, que me echa una mano a la par que me pone de los nervios:
yo: aaaaaaaaggggg...
él: QUÉQUÉQUÉPASA
yo: nnnada, tranquil...
él: QUÉQUÉHAGODIMEALGOQUÉES
yo: ainsss... la acidez...
él: (respira) bueeeeno... ¿te traigo un vasito de leche?
yo: sí, porfa.
Me lo trae, que no sé cómo llega a la cocina, porque no abre los ojos, y se queda frito al instante (qué majo). Yo me quedo leyendo un rato, mientras me baja la leche y la quemazón ésta puñetera de la garganta. Ahora ando con un libro de Kapuscinsky, Viajes con Heródoto, que es una delicia. En él narra sus primeras experiencias como periodista, sus primeros viajes: India, China... es sorprendente, porque el amigo Ryszard se embarcaba sin saber apenas nada del país al que iba, y allí, pese a todo, lograba empaparse de lo esencial. Qué personaje. Miro la foto de la contraportada y me quedo prendadita de su media sonrisa, de sus ojos de abuelete divertido. Me lo imagino en medio de Calcuta, con su pinta de polaco transplantado, observándolo todo... Ayer, agobiada dentro de casa, me bajé al parque a leer a la sombra de un olivito. Corría aire y todo, y me descalcé, y fue una maravilla hasta que llegaron los trabajadores de la obra de enfrente. Uno de ellos, en particular, me silba dos, tres, siete veces. Me lo quedo mirando con la cabeza ladeada.
- ¡Morena, qué haces ahí!!! ¡Se te va a enfriar el culo!
Levanto el libro y me acaricio la barrigota. Él se ríe en voz alta hasta que un compañero le dice:
- ¿No ves que está preñá? Es que no tienes vergüenza, cagüendio...
Como empiezan a hacer un ruido infernal y yo ya hace rato que me hago pis, me levanto y me voy.
Llego a casa pensando en lo ricos que son éstos ratitos de estar bien, pensando en el pequeño de aquí adentro (lo de pequeño es un decir, ayer el socorrista de la piscina me preguntó si traía gemelos), en las ganas que ya tenemos ya de conocerlo... Cuando elChico le habla a la barriga, noto que se queda de repente muy quieto, como escuchando. He leído que es porque los fetos reconocen más y mejor los sonidos graves, así que oirá la voz de su padre con más claridad. Se tuvo que reír un rato, el miniChico, si nos estaba escuchando el sábado cuando mi amore se decidió por fin a bajar a ordenar el trastero. Al poco rato me llama para que supervise la montaña de porquería que se supone que va a ir a la basura. Y entre la montaña descubro, rayos y centellas, mis libros de BUP y COU de literatura, griego, historia y filosofía:
yo: - Ah, no. Ésto no se tira, de ninguna manera.
él: - Pero, cariño, ya he guardado TODOS tus apuntes de la Universidad, que entiendo que te supusieron un esfuerzo, pero los libros éstos...
yo: - (alteradilla) Los libros no se tiran. Me lo prohibe mi religión. - Pausa efectista- Ya quemó bastantes libros la Inquisición (toma ya).
él: - A ver, pero para qué los quieres.
yo: - (pensando con asombrosa rapidez) Pues... eh... si un día oposito y doy clases en un Instituto, los puedo necesitar, hombre.
él: - (perdiendo la paciencia) ¡¡¡¡Si son del año la tana!!!! ¡¡¡¡¡Tienen que estar obsoletos!!!!
Abro al azar una página del libro de Historia y compruebo que se refiere a Rusia como la "recientemente desmantelada Unión Soviética", y la denomina CEI, o sea, Confederación de Estados Independientes. Porras. Va a tener razón, están obsoletos. Pero yo no me rindo tan fácilmente, Flánagan. Huyo al ascensor con los libros bien agarrados, todo lo rápido que me permite mi barriga. ElChico me mira con los brazos en jarras, cubierto de polvo hasta la raíz del pelo:
- ¡¡¡¡¡Dónde vas, trae eso para acá, que van a ir al container!!!!!!
Yo escapo de sus garras por un pelo, y, desde la puerta del ascensor, grito, totalmente presa de una locura irracional:
- ¡¡¡¡ Pues los quiero más que a tí!!!!
Así que están en casa, los dichosos libros, bien escondiditos. Jijijijiiji... no los va a encontrar nunca... (Espero).
Saludos, torpes.

19 comentarios:

El Zorrocloco dijo...

(Esto te va a doler) ¡¡Pareces mi madre!! Que todavía tiene los libros de COU y demás cosas con siglas cuyo significado los jóvenes desconocemos (CHA-val...)

Si el chico te está haciendo un favor, mujer. Piensa que en el sitio que ocupan esos trastos puedes meter futuros libros viejos :P

mariokun dijo...

Uff..lo que cuesta deshacerse de esas cosas. Sabemos que no los vamos a volver a usar, que puede que ni siquiera los miramos...pero como se te ocurra tirarlos esto va a ser Vietnam, año 68.

Es como nuestro enlace con aquella epoca.

Tengo guardados hasta los libros de petete y todo :-D

Indo dijo...

yo también guardo mis libros. incluso algunos del cole, donde aún había dos alemanias. no los puedo tirar porque eran donde me escondía cuando era sólo una niña. mis libros, esa coraza, ese escudo, ese muro que me proteje del mundo exterior... y aún hay alguien que osa a querer tirarlos???? hiciste bien, el ángel de los libros te agradecerá tu buena acción, que tiene su mérito con panza, ardores y todo.
un besazo!

Parque dijo...

En mi cochera se acumulan los mios, los de mi hermana, los de mi madre y los de mi padre. Cada vez que la ordenamos, todos vemos como trastos los de los otros, pero intentamos que los nuestros no se toquen. Acumularán polvo hasta que el polvo también esté obsoleto.

fritus dijo...

Apreciada Dudo : Ay, como me suena esta canción de dolores-pesadez-piernas-acidez, aunque sea de oír cantarsela a otra.Mi Tanit, la de la foto, ayer cumplió siete meses...

En cambio, en lo de tirar trastos en general es la parienta la que es la queen. Yo los libros los he podido salvar, y eso que mi empecinamiento en hacerlo en el traslado a Ibiza ( enseres en furgoneta y coche dentro de barco, la de Dios, vamos...) casi nos cuesta el divorcio...además que es eso de que un libro se haya de tirar porque contenga datos obsoletos, si el libro viejo es lo que más mola...Yo tengo un montón de libros de derecho del período 32-36,...básicamente me ponen esas letritas doradas sobre fondo negro que rezan "legislación de la República".

Esperese un poco más y su bisnieta sacará una pasta en e-bay vendiendo los libros de la yaya, famosa escritora.

Un abrazo

Cecilia Alameda dijo...

No dejes que tire tus libros, son tu historia y tus recuerdos. ¿Es que él no guarda los suysos?
No sabía que venía un bebé. Enhorabuena

isita dijo...

Esto del insomnio me suena... Entre la espalda que duele ya todos los días y la barriga que no sabes donde ponerla, las noches se hacen eternas. Yo me hice adicta (durante todo el embarazo) a la sal de frutas para la acidez y las naúseas. Un remedio natural, además.
Lo de los libros es una eterna lucha... Yo me he deshecho de algunos del instituto, sobretodo porque fue una mala época (aunque para mí los libros son un tesoro: valen su peso en oro). Lo que me niego a tirar jamás de los jamases son mis cosas de la universidad.
Es una guerra: a mi marido le molestan mis tesoros y a mí me molestan los suyos. También voy escondiendo las cosas para que no me las tire (ni me riña).
Un besote y ánimos, que ya te falta menos.

elshowdefusa dijo...

Mira, sin vacilar te lo digo. Tú me encantas, Dudo. Ya me ha entrado una risilla imaginando a elChico alarmado sin dejar de estar adormilado. Esos QUÉQUÉQUÉS se me han venido a la mente muy frescos. Luego me he puesto más tierna imaginándote descalza, en el banco, tocándote la barriga y enseñándole el libro al que te piropeaba. Ahí, ves, ha sido más cabeza ladeada que risilla. La risaza ha venido acompañada de la escena de los libros. Y, sobre todo, del "- ¡¡¡¡ Pues los quiero más que a tí!!!!". No ha tenido precio... y eso que debo parecer loca a la una y media de la noche riéndome sola frente al ordenador. Ahora podría decirte que soy un poco así como tú, que tengo un cajón lleno de libros que jamás volveré a leer y que no creo que los tire nunca, que seguramente los acabe queriendo más que a miChico, pero el me encantas es más urgente.

Tú me encantas, Dudo.

Tienes un sentido del humor muy divertido. Seguro que elMiniChico se echó unas buenas risas como yo.

lapetiteenbelgique dijo...

Me encantan esas batallas caseras. Yo también soy de las que guardo todo y el Ken es de los que despejan la casa. Me parece que vamos a acabar igual :P

A propósito de las voces... Ayer, hablando con el Pequeño por la noche, y diciéndole lo lata que puede ser a veces el ser mujer: que si la regla, que si los cambios de humor, que si la depilación, que si el dolor del parto (en Bélgica usan la epidural lo menos posible)... Y él me dijo que nosotras tenemos una ventaja mucho más importante. El hijo va a reconocer mucho antes a la madre que al padre, porque al parecer él leyó no sé donde que el niño desde la barriga oye la voz de la madre más claramente y más parecida a la realidad que las voces que le vienen del exterior. Claro que puede oir a su padre mientras le habla a la barriga, pero que el sonido le vendrá distorsionado. No sé que hay de verdad o mentira en eso, ya que nunca leí nada acerca del tema, pero me pareció bonito que él me lo ccontara ayer, por eso yo te lo transmito.

Un beso y cuida de esa barriguita. Un abrazo a elChico.

lapetiteenbelgique dijo...

Y por cierto, con lo que le va a molar a el miniChico ver esos libros y a ti decirle: "yo estudiaba esto". A mí me gustaba echarle un ojo a los de mi madre :)

isita dijo...

La Petite tiene razón: mi padre conservaba un único libro de la escuela (sólo pudo ir 9 meses, el pobre) y me encantaba que me lo enseñara.

memoria dijo...

¡los libros no! puede tirar cualquier cosa que ocupe demasiado espacio y esté recogiendo polvo al mismo tiempo, pero los libros no entran (jamás) en esa categoría.

Hace poco que he aterrizado por aquí y no sabía que estabas embarazada, así que enhorabuena con un poco de retraso. Ya avisarás ¿no?

Un beso.

MINDY dijo...

Yo me quedé con los de física y alguno de química; el de historia a mitad de curso lo destrocé... en fin, la furia adolescente, supongo.

elshowdefusa dijo...

¡¡Ni siquiera a la décima decepciona La vida de Brian!!

Narizotas.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Jejejeje...que bueno lo de "mi religión me lo prohíbe...ya quemó bastantes la Inquisición"

Sublime!

Ánimo!

elshowdefusa dijo...

Qué graciosa eres, la mare que't va parir. Sí te has explicado, sí. Suelo hacer eso, lo de la pajita, con el granizado. Sin ir más lejos... la otra tarde lo hice, sólo que en vez de ponerlo en otro vaso, lo puse en otra boca. Pon la boca así como si fueras a beber, R., que te paso granizado. No seas guarra. Abre la boca, por fi. Y la abrió.

Y ahora mismo dice R. que le gusta la gente que escribe como piensa, como se le viene a la boca, con todas las palabras. Digo yo que lo dice por el (coño).

Le hice darse una vuelta por tu blog el mismo día de mi paseo turístico por tu vida... no llegaría a leer todos los puta, jaja.

gurmo dijo...

jo, a mí me dio un dolor de corazón cuando a papá se le inflaron los huevos y vació el trastero de libros... Menos mal que salvé los que más cariño me merecían: cultura cláscica, griego, latín... uno se da cuenta de que es un puto friki por estas cosas...

begoyrafa dijo...

Hola Dudo, llevo tiempo cruzándome con tus comentarios en otros blogs amigos y entrando en tu espacio. Me gusta lo que escribes y cómo lo escribes.
Yo conservo mis libros del Instituto. Me gusta mirar las barbaridades que escribíamos entonces en ellos, dicen mucho de quién era entonces y sabes, me gusta ver que no he cambiado demasiado.
Un abrazo
Rafa

brujaroja dijo...

Qué cosas, me da por pasarme por aquí y compruebo que el mensaje que dejé el otro día, al final no subió. Forma parte de los misterios que nunca podré comprender, pero también es culpa mía, porque nunca me paro a cerciorarme de si el comentario llega o no. Qué desastre.
Ya no tiene mucha gracia lo que te decía... El ciberespacio es que no tiene piedad, corazón...
Muchos besos, que esos sí que se pueden repetir...