Jimena había hecho planes.
Parecía que la noche iba a ser un no parar de follar, porque yo estaba eufórica y Michael salió de la ducha muy tierno. Pero nos hemos quedado dormidos después del primer polvo y no ha habido más. Y me da igual, me he levantado contentísima.
Era demasiado temprano para despertar a Michael y le he dejado ronroneando. Tenía la idea de coger el coche para ir a buscar aquél caballo viejo. Y entonces he pensado en lo estúpido del asunto, y se me ha ido toda la poesía a tomar por culo. Un caballo en los huesos, rodeado de moscas y de sus propias boñigas. Y he desayunado dos cruasanes con mantequilla y mermelada y un te de menta.
Michael ha bajado a desayunar duchado y afeitado. Con sus pantalones de monte y una camiseta de rayitas con la que parece aún más delgado. Le he dicho que me encanta ese pelo suyo mojado, tan oscuro, que cuando se seca se vuelve amarillo. Sonríe de medio lado: sonrisa de quererme. Me dice que mi pelo está revuelto.
- Aún no ha tocado el peine- le digo.
Le dejo desayunando un bollo de pan con jamón york y subo a arreglarme un poco, cinco minutos, y ya estoy abajo, pero Michael ha terminado de comer y va hacia el coche. Tengo que correr un montón para adelantarme, y salto al asiento del conductor con la llave en la mano. Él se está poniendo verde desde ya.
- Vale, pero por dios, ve despacio. Hay muchísimas curvas. Sabes que me mareo un montón- dice, con voz lastimera.
Me fijo entonces en que en los pies lleva unas chanclas hawaianas de cuero, y no zapatillas. Eso es que ya tenía pensado no conducir, nunca conduce con chanclas. Me dan ternura sus dedos enormes y blancos.
-Tú relájate y mira al frente. O duerme un poco. ¿Pongo la radio?
Niega con la cabeza, cada vez más resignado y más verde, y se abrocha el cinturón. En cuanto arranco el motor se agarra al asa que hay encima de la ventanilla, como las abuelitas.
Le digo oye, Mike, que quería ir a ver a alguien, y me dice que sí, que ya suponía, y que le parece muy bien, y yo intento ir despacio y suave, muy suave en las curvas.


12 comentarios:
Me encantan los personajes que creas, y sobre todo los finales de cada historia. Me gusta la imagen de Michael con el pelo recién amarillo y aferrándose al asa como una abuelita. Y me atrae el carácter de Jimena, muy dada a refunfuñar y fijándose en los dedos de Mike, y cogiendo suave, muy suave las curvas. Me atrae porque intuyo que esconde algo. Y eso me mantiene alerta.
Un abrazote, Dudo.
Mmmmm...sé que no vas a decirme nada, pero ¿a que van a ver al caballo?, ¿a que no va a ser una buena idea?
Van a ver moscas y boñigas pero fijo. A ver cómo se las apaña Mike con las chanclas, ehem :p
Un besote!! :D
P.s. Yo es que romántica pues no he sido nunca, mecanicista a lo bestia, ea. Con ello vivo y por eso os leo ;)
P.s2 Últimamente me da a mí que las palabras estas de verificación quieren enviarme algún tipo de mensaje (me ha salido "mente"). Qué paranoia Diox!!
P.s3 Más besotes :D
Lo que se hace por amor... incluso pasar un mal rato porque te mareas.
Me encanta que Jimena se fije en esos detalles, y se lo diga tal cual a Mike...
Me encanta.
¿Se permite copiar un comentario? Porque esta noche diría exactamente lo que dice ese tal Fundido. En qué. Fundido en qué.
Jiji.
Y decir, también, que me produce mucha ternura el pie de Mike. Y la ternura de Jimena con los pieses de Mike.
Que se ponga ya los vestidos húmedos.
Queremos capitulo 6 :D
No, sí al final se quieren y todo^^ Aunque me parece que les va a durar dos curvas XDD (Al contrario que los demás, no voy comentar nada de los dedos de Michael :P)
¡Un besote, fraggel!
y el capítulo seis cuando??? PRONTO? PRONTO??? SERÁ PRONTO???
y van a ver al caballo. a que sí, a que sí, a que síiiiiiiii
jo. esto es un sin vivir.
ponte al lío y escrib, escribe, escribeeeeee
me está encantando, por cierto.
y además te mando besos.
Eso :) queremos un nuevo capítulo :)
Me gusta mucho, es como si estuviera allí :)
Todos los personajes masculinos de esta saga usan calzado inadecuado...el de las converse un día de lluvia...este con las chancletas que va a acabar en el prado (los prados, de buena mañana, están mojados con el rocío de la noche anterior, aunque sea verano...)y luego están las super cacas de caballo, como bien ha señalado Vero...
El gesto este de agarrarse al asa, no sólo queda poco viril, sino que le da una confianza a la pobre muchacha que para qué...el señor-yo-lo-firmo-todo parece incapaz de otorgar credibilidad a la capacidad de ir por el mundo de su chica...
un abrazo
No escribía, pero leía. Todas tus historias. Y te seguía en facebook. Y sin embargo, al dejarte ahora un comentario, tengo una extraña sensación de vuelta a casa. Y es un gustazo.
Besos.
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